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La Cadena de Bloques es quizs la innovacin financiera ms importante desde los Mdici. Pero no deja de ser una tecnologa experimental y dar ms de un disgusto antes de satisfacer las expectativas creadas.

Cinco generales bizantinos se encuentran de campaa en Asia. Deben ponerse de acuerdo para atacar al ejrcito persa, y hacerlo simultneamente. Si cualquiera de ellos lo intentara por separado, se enfrentara a un fracaso cierto: la derrota y la muerte o la esclavitud de por vida. Nadie los coordina y podra darse perfectamente la eventualidad de que uno de ellos fuera un traidor. Una maana se recibe en uno de los campamentos el siguiente mensaje: "El ataque se producir el da tal". No lleva el aval del emperador ni de ninguna autoridad central. Cmo puede el destinatario tener la certeza de que se trata de una orden verdadera y no de una aagaza del enemigo?

"Hasta que Satoshi Nakamoto no public el protocolo Bitcoin no se conoca ninguna solucin prctica a este problema", escribe Jaime Nez Miller, fundador de Bankabit, en Blockchain: la revolucin industrial de internet (Gestin 2000).

El artculo "Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System" se colg el 31 de octubre de 2008 en una lista de correo y, como su ttulo indica, pretenda crear un sistema de pagos entre iguales, "sin autoridad central", precisa lex Preukschat, coordinador de BlockchainEspana. "Era dinero del pueblo para el pueblo".

El periodista John Lanchaster sostiene en la London Review of Books que se trata "del mayor cambio [en las finanzas] desde los Mdici. Es banca sin bancos, dinero sin dinero". En 2016 incluso se promovi la candidatura de Nakamoto al Nobel, pero su identidad sigue sin establecerse y, como la Real Academia de las Ciencias de Suecia aleg, el galardn no se otorga a alguien que es "annimo o ha fallecido".

LA CADENA

Cmo funciona una divisa sin banco central? De dnde surge la confianza que hace posible su aceptacin? Para entenderlo voy a seguir (y simplificar) el relato del cientfico australiano Michael Nielsen. Supongamos, explica en su blog, que alguien llamado Alicia quiere saldar una deuda con Roberto y redacta una nota cifrada que dice: "Yo, Alicia, hago entrega a Roberto de una infocoin". A continuacin estampa su firma e informa al resto del mundo de lo que acaba de hacer, para que todos sepan que ella tiene una infocoin menos y Roberto una ms.

Esta comunicacin es bsicamente una criptodivisa. "Una moneda electrnica", expone el artculo de Nakamoto, "no es ms que una cadena de firmas digitales", o sea, la relacin de sus sucesivos propietarios. Ya est? Bueno, no, porque para que este rudimentario mecanismo pueda generalizarse debe soslayar algunos inconvenientes.

Imaginemos, por ejemplo, que a Roberto le llegan tres notas. Cmo determina que son tres infocoins distintas y no un error? Para deshacer el equvoco, la infocoin debe incorporar un hash. Este trmino de programacin significa "moler" y consiste en asignar mediante una funcin matemtica un cdigo alfanumrico a un contenido. Cada vez que alguien altere ese contenido, aunque sea una coma, el hash cambiar por completo. Es como el nmero de serie del billete de banco y permite a Roberto saber si ha recibido tres infocoins o la misma infocoin por triplicado.

Esta medida de seguridad requiere que alguien controle la numeracin. Es lo que hacen las instituciones financieras. Alicia va a la sucursal de su barrio y da orden de que transfieran la infocoin 1234567 de su cuenta a la de Roberto. Un administrativo corrobora que Alicia tiene efectivamente esa infocoin, se la manda a Roberto y actualiza la contabilidad de la entidad para que conste que est ahora en poder de Roberto.

Este procedimiento es el que hemos empleado en Occidente hasta ahora. Entraa unos costes que no son despreciables, porque hay que mantener registros pblicos, pero es preferible a que cada comerciante se encargue de investigar a todos sus clientes. La belleza del protocolo Bitcoin es que prescinde del intermediario. Su funcin la asume una base de datos compartida online en la que se apunta quin es el dueo de cada moneda, igual que hoy hacen los bancos en sus libros.

El principal desafo que plantea esta base compartida es el doble pago. Si Alicia anda corta de fondos, puede recurrir a la argucia de enviar la infocoin 1234567 a Roberto y a Jos simultneamente. Cada uno de ellos consultar el registro virtual y, despus de comprobar que pertenece a Alicia, aceptar la transferencia. Este engao no es fcil de ejecutar. Si las dos transacciones no se realizan casi a la vez y, por ejemplo, Roberto cobra antes, informar al resto de la red de que la infocoin 1234567 es ahora suya y, cuando a Jos le llegue la notificacin de Alicia, la rechazar. Esta dispone de una pequea oportunidad, pero as y todo es una indeseable fisura.

El modo ms eficaz de cerrarla es que Roberto y Jos no validen por s solos la operacin. En cuanto Alicia les comunica el pago, deben advertirlo al resto de la red y, nicamente cuando un nmero suficiente de nodos d su visto bueno, se sancionarn los pagos. Es esencial asimismo determinar el orden en que estos se han efectuado, porque alguien puede cobrar un dinero y gastarlo inmediatamente (como de hecho ocurre con la mayora de las nminas, que salen de la cuenta con tanta rapidez como entran). El sistema debe tener perfectamente localizado en todo instante cada infocoin. Por eso las notas pendientes de aprobacin se agrupan cada 10 minutos en bloques que forman una hilera o cadena: la blockchain.

LA PRUEBA

Esta solucin no est exenta an de inconvenientes. Alicia puede programar un enjambre de bots para que autoricen cualquier transaccin que realice. Adems, qu incentivos tiene nadie para andar mirando constantemente en la base de datos? La vida es breve, est llena de tentadoras sugerencias y no va uno a pasar el da certificando los pagos de Alicia.

"Hay una manera inteligente de sortear este escollo", escribe Nielsen. "Se llama prueba de trabajo" y su propsito suena contradictorio: por un lado, eleva el coste de las validaciones masivas, para que resulte prohibitivo recurrir a enjambres de bots; por otro, incentiva las validaciones individuales. Cmo logra las dos cosas a un tiempo?

Volvamos a Alicia. Ha anunciado que ha cedido a Roberto la infocoin 1234567. El correo le ha llegado a otro usuario, David, que tiene varias notificaciones ms esperando en su ordenador: "Yo, Toms entrego a Susana la infocoin 1234568", "Yo, Ral entrego a Carmen la infocoin 1234569", etctera. David consulta su registro, comprueba que todo est en orden y se dispone a compartirlo con la comunidad, pero no puede hacerlo si antes no resuelve un problema matemtico.

"Valiente modo de incentivar las validaciones individuales!", pensarn. "No solo hay que andar consultando la bandeja de entrada a cada paso, sino que encima debe uno romperse la cabeza con adivinanzas".

Cierto, pero el que las descifra se lleva un puado de infocoins. Este proceso se conoce como minera y, adems de incentivar las validaciones individuales y encarecer las masivas (porque consumen mucha capacidad de procesamiento), es la frmula con la que se acua divisa nueva. Del mismo modo que en la era del patrn oro la masa monetaria creca a medida que se descubran yacimientos, en el universo Bitcoin aumenta gracias al trabajo de los mineros de internet.

Y no llegar un momento en que haya tantos bitcins que no valgan nada? El protocolo de Nakamoto ataj cualquier posible brote inflacionario diseando una rebaja gradual de recompensas. Se empez pagando 50 bitcins por bloque de transacciones confirmado, pero la retribucin se reduce a la mitad cada vez que se validan 210.000 bloques y este ritmo demediador continuar hasta 2140, en que la emisin de bitcins cesar para siempre.

WEB OSCURA

En 2009 Nakamoto lanz el software que haba descrito en su artculo un ao antes. Miles de entusiastas se lo descargaron y organizaron una red por la que empezaron a circular las monedas. "Al principio se regalaban", dice Alberto Gmez Toribio, responsable tecnolgico de la consultora Nevtrace. "Luego alguien [el programador Laszlo Hanyecz] ofreci 10.000 bitcins por un par de pizzas y otro colega se las envi. As se cerr la primera compra real".

Aquel 22 de mayo de 2010 se celebra hoy como el Da de la Pizza Bitcoin, pero la verdadera aplicacin comercial no despeg hasta 2011, cuando se mont la Ruta de la Seda (Silk Road). Este mercado de la web oscura naci como un proyecto ideolgico. Su presunto impulsor, Ross Ulbricht, era un estudiante de fsica que contrajo una cepa especialmente virulenta de la escuela austriaca y concluy que el Estado era una institucin coercitiva que no tena derecho a interferir en nuestras transacciones (ni por supuesto a gravarnos). Para eludirlo, cre un foro en el que pudiera intercambiarse cualquier artculo, incluida la herona o el xtasis. Las operaciones eran accesibles a travs de TOR, un software desarrollado por la Armada estadounidense que envuelve los datos en varias capas de cifrado, como si fueran una cebolla (de ah el nombre, The Onion Router), y los rebota a travs de miles de nodos, haciendo imposible su rastreo.

La combinacin de TOR y Bitcoin atrajo rpidamente el inters de toda clase de indeseables. El objetivo de Ulbricht era que el espritu humano floreciera "sin bridas, salvaje y libre", desconectado de la "mquina opresiva, violenta, sdica" que nos "devora con impuestos y nos chupa la vida", pero al amparo de esta retrica liberal se despleg el Amazon de las drogas.

Bajo el alias Temible Pirata Roberts (Dread Pirate Roberts), Ulbricht se volvi una obsesin para el FBI. Debido a la impenetrabilidad del software que usaba, haba que cogerlo en flagrante delito, y eso fue exactamente lo que se hizo, como relata Joshuah Bearman en Wired. El 1 de octubre de 2013, Ulbricht estaba en San Francisco, conectado a internet travs del wifi de una biblioteca. Chateaba con un miembro del FBI cuyo nico objeto era mantenerlo en lnea mientras otros federales tomaban posiciones a su alrededor. Enfrente tena sentada a una menuda joven asitica y, detrs, a un par de ruidosos sanfranciscanos que de repente empezaron a dar voces. Ulbricht se gir para ver qu ocurra y, en ese instante, la chica asitica se abalanz por encima de la mesa y le arrebat el ordenador. Era una agente, igual que los ruidosos sanfranciscanos, que lo detuvieron mientras se encontraba logado como administrador en Silk Road. En 2015 fue juzgado y condenado a cadena perpetua.

Desde el punto de vista reputacional, que Bitcoin apareciera asociado al hampa puede considerarse una psima noticia, pero, como John Lanchester observa, "la mala publicidad no existe". La alambicada captura de Ulbricht confirmaba que era una divisa increblemente segura. Y por si alguien abrigaba alguna duda sobre su legitimidad, se despej cuando el FBI subast los 144.000 bitcins incautados a Ulbricht. "El mensaje implcito estaba claro: si el FBI los venda, deban de ser legales", escribe Lanchaster. Y sentencia: "Bitcoin emergi de la Ruta de la Seda en mejor forma que nunca".

FRIQUIS?

La primera empresa espaola constituida en bitcins fue Coinffeine. La registr en 2014 Alberto Gmez Toribio, el responsable tecnolgico de Nevtrace citado ms arriba. Con l y sus dos socios, Pablo Fernndez (Legal) y Jorge Ordovs (Marketing), me reno en un despacho del madrileo barrio de Salamanca.

"El notario al que presentamos las escrituras de Coinffeine se sorprendi un poco", recuerda Pablo. "Pero, despus de todo, si la ley acepta como capital social una mesa o un bolgrafo, por qu no dinero digital?"

"Por entonces haba mucho desconocimiento y mucho miedo", seala Jorge. "Los bitcins se asociaban con drogas y armas".

"Tuve que visitar a ms de 10 abogados antes de dar con Pablo", aade Alberto. La sintona fue absoluta. "Cuando le expliqu que quera montar una casa de cambios para criptodivisas, me dijo: hombre, qu casualidad, ayer mismo compr unas galletas con bitcins. Y a continuacin me cont cmo unos piratas le haban saqueado su monedero virtual y haba ido a denunciarlo a una comisara".

"El polica que me recibi no entenda nada", contina divertido Pablo. "Deba de pensar que era un friqui al que le haban quitado una espada en [el videojuego] World of Warcraft. Me escuch muy serio. Despus se levant, regres con otro compaero y me pidi: Puedes repetirle lo que me acabas de decir a m?"

"Imagina conocer a un abogado que ha denunciado un robo de dinero digital!", se re Alberto. "Le dije: Pablo, tenemos que trabajar juntos".

El propsito de Coinffeine era precisamente mejorar la seguridad.

"Se haba puesto de moda robar a las casas de divisas electrnicas", dice Jorge.

"Y por qu?", pregunto.

"Bsicamente porque haban empezado a valer algo", responde.

"La venta de las pizzas demostr que la propuesta de Nakamoto era viable", sigue Alberto, "y Mt Gox, un bazar de armas para videojuegos [Abre un inciso: "Hay quien gana fortunas con eso". Cierra el inciso], Mt Gox decidi meterse en la compraventa de bitcins. Su ejemplo cundi, otras casas entraron y acab fijndose un precio que, en un momento dado, llam la atencin de los crackers".

En 2014 los ataques se llevaron por delante muchas casas de cambio, entre ellas Mt Gox, de cuya caja desaparecieron 6,5 millones de dlares.

"Era una fisura del protocolo que Nakamoto no haba previsto", aventuro.

"En absoluto", replica Jorge. "Es como culpar a un billete de que lo roben. El problema no es del billete, sino de quien lo tiene en depsito".

"Por eso cre Coinffeine", dice Alberto. "No custodibamos los fondos de nadie, estos seguan en los monederos particulares. Nos limitbamos a convertirlos".

Aquel mismo ao varias firmas se animaron a aceptar bitcins: Destinia, Agatha Ruiz de la Prada, Microsoft... Era puro marketing y lo cierto es que "su uso como medio de pago no ha progresado mucho ms", admite Jorge. "Pero la publicidad dio liquidez al mercado. El bitcin se poda comprar y vender con facilidad, la gente se anim a invertir y su cotizacin se dispar".

De repente, muchos se acordaron de que guardaban algunas de esas monedas en su ordenador.

"A m me haban regalado medio bitcin en 2010", dice Pablo. "Entonces no hice nada, solo poda usarlo en la web oscura, as que me olvid. Hasta que en 2013 descubr que vala 100 euros. Puse otros 100 para tener un bitcin entero, por pura curiosidad, y hoy supera los 4.000 dlares".

"Alguien que invirtiera 200.000 euros cuando bitcin vala 20 dlares hoy tiene decenas de millones", dice Alberto. "Y no son cuatro gatos. Hay muchsimos. Y qu pueden hacer con esa fortuna? Comprar tokens".

BURBUJAS

Golem es una firma que explota una red mundial de ordenadores. Si es usted productor de cine de animacin, ingeniero o arquitecto y debe procesar mucha informacin puntualmente, no tiene por qu cargar su balance con un costoso hardware al que apenas va a sacar provecho. Puede alquilar el uso de una docena de mquinas a Golem, que tampoco es su dueo: se ha puesto de acuerdo con miles de particulares de todo el planeta para usar sus PC cuando no los necesitan a cambio de una mdica suma. Golem es, como si dijramos, el Airbnb de los ordenadores.

Hasta aqu, todo ms o menos normal. La primera peculiaridad es que en el universo de Golem no se paga ni con dlares ni con tarjetas de crdito, sino con GNT, siglas de Golem network tokens o fichas de la comunidad Golem. Cualquiera que ceda o tome de la red capacidad de procesamiento debe disponer de esta criptodivisa. La segunda rareza es que si usted invierte en Golem, no va a recibir acciones, sino GNT. No suena sugestivo, pero a medida que la clientela de Golem se ampla, aumenta la necesidad de comprar GNT y, dado que su emisin crece muy despacio porque (como la de bitcins) depende de la solucin de acertijos matemticos, su cotizacin no ha parado de subir. Este verano se haba revalorizado ms del 4.000% desde su initial coin offering o ICO, o sea, su oferta pblica de monedas.

El caso de Golem no es nico. Hay ahora mismo un millar de criptodivisas y no dan abasto con la demanda. Gnosis, una compaa que gestiona un mercado virtual (no me pregunten ms), recaud en abril 12,5 millones de dlares en 11 minutos. Su token, GNO, sali a 29,85 dlares y en dos meses se puso en 335.

"Aqu, en Espaa, la ICO de Aragon levant en mayo 25 millones de euros en un cuarto de hora", dice Alberto. "Bueno, en realidad, levant ms de 90 millones, pero devolvi 65 porque no quera tanto".

"Y a qu se dedica?", pregunto. "Qu hace?"

"Qu promete que har", precisa Alberto. "Es un proyecto curioso. Aragon es un lugar imaginario y, como no est en ninguna parte, quien registra all su sociedad no paga impuestos ni est sujeto a trmites administrativos".

"Se trata de que todo sea fcil cuando alguien quiere crear una empresa", declaraba Jorge Izquierdo, el fundador de Aragon, este verano en Vozppuli. "Queremos hacer del mundo entero un paraso fiscal como Dios manda".

Los nicos compromisos a los que est uno obligado en esta jurisdiccin virtual son los que libremente asuma mediante un contrato inteligente, que no es ms que una nota de pago, como un bitcin, pero supeditada a que se den determinadas condiciones. En lugar de "Yo, Alicia, hago entrega de una infocoin a Roberto", sera: "Yo, Alicia, hago entrega de una infocoin a Roberto cada vez que me corte el csped".

Tradicionalmente, encomendbamos al Estado que velara por el cumplimiento de estos acuerdos, pero ahora pueden grabarse en una cadena de bloques y ejecutarse mecnicamente. El potencial de esta innovacin es enorme. Por ejemplo, un pasajero que haya concertado una pliza de reembolso no tendr que reclamar nada si su vuelo se cancela: la aseguradora le reintegrar el importe del billete antes de que abandone el aeropuerto.

"A alguien en Estados Unidos se le ocurri que era una manera ms fiable de funcionar", dice Alberto, "y us la tecnologa blockchain para crear Ethereum, una red en la que se guardan estas aplicaciones autoejecutables".

El encanto de estas plataformas es que permiten invertir en la economa real. "Por ejemplo", dice Alberto, "Jorge es accionista de, pongamos, Deliberasa y yo le propongo: cdeme tus derechos econmicos por equis euros. Luego entro en Ethereum, contacto con personas interesadas en Deliberasa y suscribo con ellas un acuerdo por el que les revendo los derechos de Jorge por equis tokens, sin que intervenga ni Deliberasa ni nadie". Una vez validado por la blockchain, el contrato es tan slido como si llevara el sello de un notario.

"Mucha gente", prosigue Alberto, "posee bitcins y quiere hacer algo con ellos, pero si los cambia a euros para comprar apartamentos tiene que declarar a Hacienda, pagar corretajes... Es un lo. Resulta ms prctico canjear los bitcins por tokens y adquirir con ellos participaciones en un negocio inmobiliario. No hay que identificarse y las comisiones son mnimas". Hace una pausa y remacha: "Entiendes por qu las ICO son tan populares y Aragon ha captado una millonada?"

LA ALTERNATIVA

El xito de las criptodivisas es, irnicamente, el principal obstculo para que constituyan ese sistema de pagos entre iguales que Nakamoto ide. Imagine por un instante que pasara con el euro lo mismo que con el medio bitcin de Pablo. "Cmo puede hacer nadie negocios en un sitio donde las cosas valen 20 dlares un da y 10 al siguiente?", pregunta Felix Salmon en Fusion. "Las monedas necesitan un mnimo de estabilidad; de hecho, una de las ventajas de bitcin es que los Gobiernos no pueden desestabilizarla. Pero resulta un magro consuelo para los ciudadanos que ven cmo su cotizacin se comporta como una puntocom en plena fiebre de internet".

"Hoy por hoy, el bitcin es solo un vehculo para especular", admite Preukschat.

"No creo que llegue a competir nunca con el dlar o el euro", coincide Salvador Casquero, fundador de 2getherbank, una plataforma financiera basada en blockchain.

"Para que eso sucediera", sigue Preukschat, "necesitara una demanda natural. Con el petrleo tambin se especula, pero tiene un uso industrial que garantiza un mnimo de ventas y sostiene su precio".

En Nevtrace son igualmente escpticos.

"Las divisas digitales son una solucin en los pases con una gestin monetaria catica", dice Jorge. "En Kenia usan el saldo telefnico para pagar. Van a la panadera, dan dos minutos de llamadas o los que sean a cambio de una barra y, al final de la jornada, el panadero convierte ese tiempo en dlares. Pero en Occidente, con cajeros en casi cada esquina, no tiene mucho sentido".

El propio Alberto, con el que me enzarzo en un breve debate sobre el riesgo deflacionario que entraa una moneda cuya emisin est irrevocablemente limitada ["En el Instituto Juan de Mariana", comenta refirindose al think tank de la escuela austraca, "te diran que eso es una virtud"], reconoce que el bitcin "probablemente no logre" ser una divisa universal, pero puntualiza que su existencia es un avance. "Los bancos centrales ya no van a poder hacer lo que les d la gana. Lo estamos viendo en Venezuela". Antes, cuando manipulaban el bolvar, tenas que aguantarte o refugiarte en el dlar, que est a su vez expuesto a la discrecionalidad del presidente de turno. Warren Buffett lo denunciaba en 2012: el billete verde se haba devaluado "un sorprendente 86% desde 1965, cuando asum la gestin de Berkshire".

Ahora siempre nos quedar el bitcin.

LA LTIMA BATALLA

Aunque la moneda de Nakamoto no triunfe como medio de pago, su protocolo ya ha cambiado el mundo. "En Ecuador estn archivando en una cadena de bloques los ttulos de la propiedad", seala Salvador Casquero. "Es mucho ms seguro que el registro tradicional, cuyos papeles pueden extraviarse o alterarse".

"Blockchain suministra la confianza indispensable en cualquier transaccin y puede ser muy til en numerosas reas", editorializa The Economist. La desintermediacin supondr ahorros considerables. En la banca podran alcanzar los 20.000 millones anuales, segn el Santander, y en los seguros se maneja una cifra similar.

"Si todo se canalizara a travs de blockchain, podra echar a media plantilla", alardea en Vice un banquero de inversin. "Abogados, notarios... Todos viven de lo que blockchain hace automticamente", igual que los funcionarios pblicos. "Lo nico que hacen es gestionar activos y ejecutar contratos. Todo eso no va a hacer falta".

Preukschat no niega que nos encontremos en el umbral de una gran revolucin, pero alerta de que asistimos a sus primeros pasos. "Esto es como internet en 1992, no est aqu del todo".

En Nevtrace son an ms cautos. "Hemos asistido a anuncios similares", dice Jorge con cierta melancola. "El big data, la nube, el internet de las cosas iban a suponer una ruptura radical y, al final, tampoco ha sido tan dramtica. Con blockchain pasa lo mismo. Nadie puede cometer la locura de ignorarla, pero de ah a que produzca bienes y servicios de calidad hay un trecho. Incluso Bitcoin no deja de ser un software en fase beta... BBVA, Santander, Microsoft estn explorando la tecnologa y desarrollando prototipos, pero no han lanzado nada. Me recuerda los inicios de Linux. Era un cdigo abierto, no tena dueo, era genial, pero qu ocurra si se te estropeaba? Reclamabas a la comunidad de programadores? Linux despeg cuando surgieron a su alrededor empresas privadas que garantizaban su funcionamiento, que te daban soporte y formacin. Con blockchain estamos en ese momento".

Los generales bizantinos ya han aprendido a coordinarse. Ahora deben ganar la batalla.

FE DE ERRORES: Una redaccin anterior de este reportaje aseguraba que en Silk Road se poda comprar de todo, "incluidas armas y drogas", y que era "el Amazon de la herona, la pornografa infantil y los asesinos a sueldo". Esto pudo ser as inicialmente, pero un par de aos antes de su clausura los gestores prohibieron cualquier transaccin cuyo propsito fuera "hacer dao o delinquir", y citaban expresamente la pornografa infantil, las tarjetas de crdito robadas, los asesinatos y las armas de destruccin masiva.

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